Vocecitas rescatadas de un cuaderno blanco
Estar atada
loca, loca de todos,
muda,
enferma de ignorancia,
venerando el aturdimiento del silencio.
Este es mi desquicio
puedo compartirlo
pero nadie lo entiende.
Me arden las esporádicas palabras de la costumbre.
Hablo en definitivo
para caracterizar el diminutivo
de nuestras ínfimas risas.
Una conexión,
dos conexiones,
un universo absurdo que se quema como un fósforo.
El ruido solía ser un lugar habitable. No nos teníamos miedo.
Me faltan y me sobran tantas cosas
para escupir en este papelito blanco
que es mi pasatiempo.
Pensar en la infancia, argamasa volátil.
O cantar una canción sin saber la letra.
A esta hora, después de empatar con el sueño.
Hoy pienso tan poco en mí, que he de pensar en ellos.
Maceta rota del destino ¿dime dónde crecerán ahora mis flores?
¿Quién soy yo cuando no soy un simple punto intermitente en la vasta infinidad del universo?
Hay algo más que algo.
2010
Copyright©Ana Belén Cardinali-todos los derechos reservados.
























Pues me encanta el “rescate”, que lo sepas.
Un beso para ti y otros para tus vocecitas.
Sí, pobres vocecitas, andaban ahí esperando que les prestara atención jeje.
Gracias de nuevo, Paloma.
Abrazos y voces!
“¿Quién soy yo cuando no soy un simple punto intermitente en la vasta infinidad del universo?”
Esta duda tuya es también mía, una duda que late y sigue sin encontrar respuesta, no obstante cada noche, y en cada algo, me empeñe en romper mis costumbres.
Como siempre, me invitas a pensar y terminas por ganarme con tus versos.
Un abrazo fuerte.
Leo
Definitivamente, es una duda constante…pero es como decís, estableciendo un quiebre de rutinas y de esquemas uno va encontrando lucecitas que ayudan a entender.
De nuevo gracias, Leo.
Besos!!!